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MSF
Sábado, 18 de agosto de 2018

Dos vidas salvadas

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[Img #18307]Ser madre conlleva en ocasiones muchos riesgos. En el 15% de los partos se presentan complicaciones graves que requieren una atención médica de emergencia y especializada para salvar la vida de la madre, del bebé o de ambos. Esto ocurre en cualquier país del mundo, pero en algunos la mujer recibe los cuidados que necesita y en otros, demasiados, no. A veces ni siquiera tiene cerca de su casa unos servicios médicos adecuados, y cuando los hay, es posible que el transporte sea demasiado caro, o el camino muy peligroso. También puede suceder que la familia no tenga dinero para pagar la atención médica, o que quien decide a qué se destinan los recursos familiares considere que la vida de la mujer no merece tal esfuerzo económico.

El sufrimiento que todo ello provoca se traduce en cifras abrumadoras: cada día, 800 mujeres mueren en el mundo por causas fácilmente prevenibles relacionadas con el embarazo y el parto. La mortalidad materna se ha reducido en los últimos años, pero esta cifra sigue siendo estremecedora. La salud de la mujer en los países pobres no está recibiendo la atención que merece. Muchas podrían salvarse si fueran asistidas por personal cualificado; a veces incluso sería suficiente con cambiar la forma en que se las atiende.

En MSF combatimos esta situación con servicios de urgencias obstétricas en contextos donde la sanidad local no existe o es muy deficiente, como es el caso de Burundi. Un país en el que mueren más de 2.000 mujeres al año por complicaciones derivadas del embarazo o el parto. No todas tienen la misma ‘suerte’ que Chantal, una de las protagonistas de la exposición ‘Sin Ellas No Hay Futuro’ de MSF.

 

Con apenas 20 años, Chantal se encontraba ingresada en el hospital público de Kabezi. Estaba embarazada y sufría fuertes dolores. Tras examinarla, el personal del centro constató que necesitaba una atención quirúrgica de urgencia que allí no podían proporcionarle, y avisó a MSF. Tras estabilizarla, la enfermera del centro acompañó a Chantal al hospital de MSF. El bebé era prematuro y venía de nalgas, y además Chantal estaba en riesgo de sufrir una ruptura uterina. El equipo de MSF le practicó una cesárea de urgencia y administró oxígeno al bebé. Chantal y su bebé sobrevivieron. Pero no todas lo hacen.

 

La salud de les mujeres no está recibiendo la atención que se merece. La salud de las mujeres puede y debe mejorar. Tenemos que evitar más muertes innecesarias. Porque #Sin EllasNoHayFuturo. VÍDEO: https://youtu.be/Unq2Dnsm3aM 

https://youtu.be/Unq2Dnsm3aM

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