Noticias imprescindibles para entender la realidad
Sábado, 22 de septiembre de 2018
Última actualización: Jueves, 20 de septiembre de 2018 20:47
Secciones
Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Redacción
Martes, 10 de julio de 2018

Los niños en Mosul sufren depresión, ansiedad y miedo constante un año después de que el ISIS fuera expulsado de la ciudad

Guardar en Mis Noticias.

Un año después de que el ISIS fuera expulsado de Mosul (Irak), los niños de la ciudad siguen viviendo con miedo constante por sus vidas y sin poder olvidar los recuerdos que tienen de la guerra, los bombardeos y la violencia extrema que asediaba a la ciudad, según revela un nuevo informe de Save the Children.

La organización recoge en este informe cómo los niños están reconstruyendo sus vidas después de haber vivido años de conflicto y violencia constante. Cientos de miles de niños viven entre los escombros como consecuencia del conflicto y los adolescentes cuentan que tienen miedo de ir solos por la calle sin sus padres. Tras la guerra, los niños padecen serios problemas emocionales, depresión y un nivel extremo de ansiedad.

a.jpg?itok=V0cARWFN

Bajo el mandato del ISIS, los niños y adolescentes experimentaron horrores inimaginables y un año después siguen luchando para afrontar sus miedos y su sensación de que ningún lugar es seguro. Al preguntarles por cómo se sienten al ir por la calle, el 80% de los adolescentes responden que no se sienten seguros caminando solos y la mitad expresa que no se encuentran seguros si no están sus padres con ellos.

Rahaf* tiene 10 años y fue rescatada tras quedar atrapada en los escombros de su casa por una explosión en la que toda su familia murió. Sus recuerdos le siguen atormentando y los ruidos cotidianos le recuerdan al sonido de las bombas cayendo. Ahora Rahaf vive con su tío Abdullah* quien explica que cuando la pequeña ve un avión se asusta mucho y piensa que va a ser bombardeada en cualquier momento.

Save the Children detalla en este informe las siguientes conclusiones:

  • Casi la mitad de los niños sienten tristeza casi todo o todo el tiempo.
  • Tan solo uno de cada 10 niños puede recordar algo feliz de su vida.
  • Más de una cuarta parte de los adolescentes expresan que no les gusta quienes son.
  • La mitad de los adolescentes de 13 a 17 años no se sienten seguro sin sus padres y el 80% no se siente seguro caminando solo por la calle.
  • El 72% de los progenitores o personas a cargo de estos niños sufren depresión y más del 90% sienten que no son útiles.

La organización también destaca que, al preguntar los cuidadores de estos niños, el 39% alerta que algunos se autolesionan, mientras que el 29% ha escuchado sobre intentos de suicidio de adolescentes. Para empeorar las cosas, el informe señala que la salud mental de los padres se ha visto tan afectada por el conflicto que los niños apenas reciben apoyo por su parte, limitando su capacidad para poder recuperarse. En lugar de recurrir a sus padres o tutores, los niños optan por no hablar de sus problemas y se alejan de las personas de su entorno.

“No exteriorizar los problemas pone en riesgo a los niños a tener baja autoestima, a aislarse y tener comportamientos suicidas y empeora los síntomas de depresión y ansiedad”, explica Ana Locsin, directora de Save the Children en Irak. “Si la sensación de seguridad de los niños no se restablece y los padres no reciben ayuda, los menores seguirán angustiados y esto podría producirles problemas de salud mental a largo plazo”, añade Locsin.

Por otra parte, muchos de niños y niñas están luchando para volver al colegio tras quedar la mitad de las escuelas destruidas en las zonas afectadas por el conflicto. Casi un tercio de los adolescentes afirma que nunca se sienten seguros en las aulas. “Estos niños han pasado sus años de formación bajo el ISIS. Han visto sus colegios transformados en campos de batalla y sus amigos asesinados en las clases. La escuela ya no se considera un lugar protegido para la infancia” declara Locsin.

Fahad* tiene 12 años y va a un colegio donde las paredes están dañadas por la guerra y no tiene puertas.“No me siento bien en clase. Un francotirador apuntó a los niños para que cuando los padres y madres vinieran a buscarlos pudiese fusilar a toda la familia. El colegio se convirtió en primera línea de batalla”, explica esta niña.

Save the Children pide a la comunidad internacional que priorice la protección de la infancia y aumente los fondos para mejorar su salud mental y psicosocial. Este año, la financiación del llamamiento humanitario de Naciones Unidas para los programas de salud mental para niños en Irak solo ha cubierto el 7% de lo solicitado. La organización también exige al Gobierno de Irak que elabore una política nacional sobre salud mental para la infancia y las familias afectadas por la guerra. "Es necesario que se tomen medidas urgentes para garantizar que los niños tengan acceso a los servicios básicos, puedan sentirse seguros para caminar y jugar al aire libre e ir al colegio. El futuro de Irak depende del desarrollo de los niños y niñas para que puedan convertirse en adultos sanos y seguros", concluye Locsin.

Begirada • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress