Noticias imprescindibles para entender la realidad
Sábado, 22 de septiembre de 2018
Última actualización: Jueves, 20 de septiembre de 2018 20:47
Secciones
Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Aitor Ipiña

Barrios inclusivos

Guardar en Mis Noticias.

Dentro del trabajo por la inclusión de personas en situación de exclusión social una de las más complicadas situaciones surge de las resistencias para ubicar los servicios diurnos o residenciales que los atienden. Estas resistencias a veces tienen la forma de un rechazo frontal e incluso agresivo y muchas otras de posturas más tibias que señalan la no adecuación o conveniencia del lugar concreto elegido.

 

No podemos aceptar que la incorporación a los barrios de personas en procesos de inclusión, personas que viven y trabajan con normalidad en el barrio, sea una carga. Es, más bien, una oportunidad de construir comunidad.

 

Como vecinos tenemos una fuerte tentación a poner todas las expectativas en  iniciativas que vengan desde fuera, las traigan otras personas y conviertan los barrios en lo que no son. Frente a esa postura, pensamos que hay que establecer relaciones comunitarias y de cohesión social que no provengan solamente del éxito de iniciativas económicas y comerciales llamativas y espectaculares sino que construyan comunidad priorizando las personas que viven en ella y generando nuevos tipos de relaciones más inclusivas.

 

En este momento me gustaría recordar y reafirmar la validez del posicionamiento que desde BIZITEGI hemos manifestado públicamente.

 

“Las personas que se encuentran en situación de exclusión social sufren una doble discriminación.

 

Por un lado la de sus condiciones vitales, derivada de carencias en diversos factores: problemas de vivienda, pobreza económica, dificultades de acceso al empleo, escasas redes sociales, mala salud física y/o mental, redes de apoyo débiles, dificultades de acceso a derechos sociales, etc.

 

Por otro, todas estas variables les colocan en situación de desequilibrio social, y les convierten en perceptores de la solidaridad del resto de la comunidad; en algunos casos durante largos periodos de tiempo. Esto hace que les resulte muy difícil desempeñar un rol social que resulte útil a la comunidad. Por lo tanto, es escasa la probabilidad de que se sientan socialmente reconocidos.

 

Por ello apostamos por construir una comunidad en la que se fomente la participación activa de todas las personas que forman parte de la misma. Y entendemos que esto pasa por diseñar espacios inclusivos que, no sólo acepten a todo tipo de personas, sino que además, sean capaces de asignarles un papel significativo en la construcción de los mismos.”

Begirada • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress