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María Silvestre

¿Estamos atendiendo la perspectiva de género interseccional en la reforma de la RGI?, por María Silvestre

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[Img #17940]En este artículo me gustaría reflexionar sobre dos cuestiones que considero clave en estos momentos en que se plantea la reforma de la Renta de Garantía de Ingresos (RGI) en las instituciones vascas. La primera cuestión es cómo aprovechar el momento de la reforma para realizar pedagogía social y política en torno a las bondades de una medida como la RGI. La segunda cuestión es un llamamiento para no perder de vista la significación e importancia de la aplicación de la perspectiva de género interseccional en la definición, tramitación, gestión y evaluación de las políticas públicas, incluida, por tanto la RGI, como elemento singular y valioso de las políticas sociales en la CAE.

 

Atendiendo a la primera cuestión, considero que es importante cuidar los mensajes y la comunicación que se traslada a la ciudanía. Es importante que la reforma que se plantea de la RGI no agudice la idea de control social, de fraude social o del carácter subsidiario y asistencial de la ayuda. La reforma debiera ser una oportunidad para reforzar el valor social de la medida, que sirva para argumentar sobre el valor solidario, necesario y favorecedor de este tipo de prestaciones, enfatizando y subrayando el hecho comprobado de que garantizan la cohesión social y permiten amortiguar el efecto de las crisis económicas. La RGI es uno de los principales recursos de apoyo y de inserción social en situaciones de exclusión extrema.

 

La segunda cuestión se refiere a la feminización de la RGI, de la pobreza y de la exclusión social lo que implica que cualquier medida de ajuste y/o recorte de las prestaciones sociales tiene un impacto en la agudización de la desigualdad de género, por lo que es imperativa la perspectiva de género también cuando “racionalizamos” las medidas que inciden en los ámbitos de exclusión social. Según Emakunde, más del 80% de las personas en riesgo de exclusión en la CAE son mujeres. Si analizamos el perfil de las personas perceptoras de RGI, los datos de Lanbide para 2018, que recogen una tendencia general, nos dibujan un perfil altamente feminizado que viene a corroborar la feminización de la pobreza y del riesgo de exclusión social: el 57% de las personas que reciben la RGI son mujeres; el 95% de las personas que reciben el complemento de monoparentalidad son mujeres y el 67% de las personas que reciben el complemento a su pensión son mujeres. En suma, el perfil de las personas receptoras de la RGI es el de mujeres en hogares monomarentales, bien con cargas familiares, bien en situación de viudedad.

 

En este punto, es importante tener en cuenta cuáles son las necesidades y circunstancias de las mujeres en riesgo de exclusión o excluidas, puesto que no son ajenas al impacto de la desigualdad de género, no son ajenas a la feminización del cuidado y de la conciliación, en resumen, no son ajenas a los imperativos del desempeño de los roles de género. Ana Sofía Telletxea, compañera en el grado universitario en Trabajo Social de la Universidad de Deusto y responsable del área de estudios e informes de Cáritas Bizkaia, hace tiempo que me comenta la necesidad de profundizar en el impacto que tienen las medidas de inclusión social que no atienden a cuestiones como la conciliación familiar y laboral. Cuestión sumamente importante si atendemos al perfil de las usuarias de la RGI, muchas de ellas solas ante las cargas familiares. Mucho me temo que las instituciones y los criterios de asignación de la RGI y de otras prestaciones sociales no están atendiendo las situaciones de desigualdad y de discriminación de las mujeres en riesgo de exclusión no derivadas de su situación de riesgo y de mayor vulnerabilidad, sino de su condición de mujeres. Es importante que las políticas sociales y la reforma de la RGI incorpore la perspectiva de género interseccional y atienda a las circunstancias particulares y, a la vez generales, de las mujeres en riesgo de exclusión social.

María Silvestre. Socióloga y profesora de la Universidad de Deusto. Directora del Deustobarómetro maria.silvestre@deusto.es @_mariasilca

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