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Redacción
Miércoles, 30 de mayo de 2018 | Noticia leída 8 veces

UNICEF denuncia que la creciente inseguridad está afectando al desarrollo y la educación de los niños de Malí

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Hasta 274.000 niños presentan desnutrición aguda severa y podrían morir de hambre en Malí, donde el deterioro de la seguridad, especialmente en el norte del país, está teniendo un gran impacto en el desarrollo y la educación de los niños, según ha denunciado el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF).

Según la agencia de la ONU, la cifra de los niños en riesgo de morir de hambre ha aumentado un 34 por ciento, principalmente debido a la creciente inseguridad alimentaria que se da en distintas zonas del país. A estos hay que sumar otros 850.000 menores de 5 años en riesgo de sufrir desnutrición aguda este año.

Los niveles de desnutrición aguda son particularmente altos en las zonas del norte más afectadas por la violencia. Así, por ejemplo, en Tombuctú están por encima del 15 por ciento en buena medida por el interés limitado de los donantes, que dificulta la adquisición de alimento terapéutico suficiente, fundamental para curar a los niños desnutridos, explica UNICEF.

Además, uno de cada 28 recién nacidos muere en su primer mes de vida, lo que convierte al país en uno de los 10 del mundo con peores índices de mortalidad neonatal. También la mortalidad materna es una de las más altas a nivel global, con una de cada 27 mujeres en riesgo de morir por causas relacionadas con el embarazo.

Por otra parte, la cifra de niños que no recibe educación primaria ha aumentado un 30 por ciento desde 2009 y alcanza ya el millón de menores. Hasta la fecha, 750 escuelas permanecen cerradas en áreas del norte y el centro del país debido a la inseguridad, lo que afecta a 300.000 niños en edad escolar. Otro millón de niños no recibe educación secundaria.

"Los niños de Malí sufren en silencio y sin que el mundo les preste atención", ha lamentado la directora ejecutiva de UNICEF, Henrietta H. Fore, durante su visita al país africano. "En medio de la creciente violencia, cada vez más niños tienen hambre, dejan de ir a la escuela o mueren en sus primeros días de vida", ha subrayado.

Durante su visita a Bamako, Fore ha subrayado la importancia de la consolidación de la paz y la cohesión social, incluyendo la inclusión en condiciones de igualdad de las niñas en el sistema educativo, la atención médica y la protección, como condiciones esenciales para la paz y el desarrollo.

"Si queremos un futuro mejor para los niños de Malí, tenemos que invertir desde hoy en su bienestar", ha defendido Fore durante su visita a un colegio local a las afueras de Bamako. "Debemos poner a los niños en el centro de nuestras políticas y de nuestros esfuerzos por la consolidación de la paz. Su supervivencia y su futuro dependen de ello", ha añadido.

UNICEF trabaja en Malí proporcionando atención sanitaria, agua y saneamiento, nutrición, educación y protección a los niños que se encuentran en comunidades aisladas, a pesar de que la inseguridad dificulta la capacidad de respuesta. No obstante, carece de los fondos necesarios para su respuesta, ya que ha recibido en torno al 20 por ciento de los 37 millones de dólares que ha solicitado.

La seguridad en el país se ha deteriorado en el último año, ante la creciente presencia de grupos armados, principalmente islamistas, que ahora están presentes también en el centro de Malí y no solo en el norte.

 

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