Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies

Elsa Fuente

Enfocando en la infancia y adolescencia de Euskadi

Guardar en Mis Noticias.

Debemos reconocer que quienes formamos parte del llamado “tercer sector” y vivimos el día a día de la defensa de los derechos humanos –en el caso de UNICEF, desde la infancia – utilizamos conceptos o palabras técnicas, llenas de significado y razón, pero que al salir de nuestro círculo necesitan ser explicadas con mayor profundidad.

 

Uno de esos conceptos es el de Enfoque de Derechos de Infancia. Si en alguna entrevista, surge la oportunidad de responder a la pregunta de qué significa, resulta tan clarificador y contundente como decir: Enfoque de Derechos de Infancia es justicia, es ser coherente con el desarrollo humano, es poner en primer plano el interés superior del niño y niña. En definitiva, aplicar el Enfoque de Derechos de Infancia en las políticas públicas es invertir hoy en el mañana, pero también en el hoy. Presente y futuro. Una respuesta así es la que esperamos de nuestras instituciones.

 

UNICEF desarrolla su labor en Siria y en Yemen, pero también en Euskadi, en Barakaldo, Errenteria o Agurain. La presentación del informe “Situación de la infancia y adolescencia en Euskadi. Hacia un Pacto Vasco por la infancia y adolescencia” nos ha permitido reflexionar sobre el trabajo desarrollado por las instituciones vascas  y también sobre cómo seguir avanzando en el bienestar y garantía de derechos de todos los niños y niñas.

 

Sabemos que es posible y factible apostar por unas políticas públicas que, de forma integral, pongan a la infancia en el centro. Siempre que haya un solo niño o niña en situación de exclusión, de desigualdad, debido a su entorno socioeconómico, deberemos abordar dicha situación. Y para ello es fundamental una coordinación interinstitucional, que tan efectiva ha sido, por ejemplo, para que la tercera edad goce en Euskadi –de media- de unos estándares equiparables a los de algunos países del Norte de Europa.

 

Apostar por unas políticas que prioricen prevenir frente a reaccionar. Es de justicia y es financieramente más efectivo. Solo una infancia que goza plenamente de sus derechos en términos de educación, salud y seguridad, bienestar material, etc, es capaz de generar un valor añadido al desarrollo de su región. Volvemos a mirar al Norte de Europa, donde llevan años demostrando que una mayor inversión en políticas sociales es más rentable. Las personas son el verdadero Bien Común de un país, parafraseando el recién estrenado lema del Gobierno Vasco, entendido desde la universalidad que tiene que estar presente en las políticas sociales desde la garantía de derechos.

 

Hace falta una Estrategia Vasca para invertir en Familias e Infancia. Un acuerdo coordinado, con coherencia que sirva de base para el futuro Pacto Vasco por la Infancia y Adolescencia. Porque no hay plan estratégico posible sin un presupuesto ad hoc, UNICEF pide liderazgo a las instituciones para invertir más, no gastar más. En los matices está la diferencia.

 

Una diferencia que nos puede ayudar a hacer más llevadera la vida de esos 12 niños y niñas por cada 100 que viven en hogares con baja intensidad laboral o la de ese niño o niña, de cada 4, que vive en riesgo de pobreza (25,3%).  

 

Habrá pocas cosas más injustas que la desigualdad en la infancia. Una situación socioeconómica desfavorable que lastre el futuro de un niño o niña. Por eso huimos de análisis simplistas que reconocen la necesidad de escoger entre empleo o RGI; entre ayudas a la tercera edad o a la infancia y que reducen la gestión de las políticas públicas a una mera cuestión monetaria.

 

Apostemos por políticas activas de empleo que ayuden a las familias, por un nuevo enfoque en relación a las prestaciones, desde la universalidad a las prestaciones complementarias,  por una política educativa que garantice la equidad y la inclusión, y garanticemos la participación infantil y su implicación en las políticas que les atañen. Es la mejor manera de fomentar su desarrollo y autonomía y de generar cohesión social.

 

UNICEF tiende la mano e invita a los agentes públicos a hacer el camino juntos. Invertir en la infancia es la forma más eficiente y ética de alcanzar el progreso global sin dejar a nadie atrás.

Begirada • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress